Matilda

Matilda
Danny DeVito
(1996)

CartelMatilda es una de las dos películas basadas en libros de Roald Dahl. La otra es Charlie y la fábrica de chocolate.

El personaje de Matilda es un icono de la literatura infantil y forma parte del imaginario de muchas personas que a través del libro o de la película descubrieron un ser maravilloso, una niña inteligente, decidida y encantadora que sobrevive a una familia banal, con unos padres irresponsables y un hermano teleadicto y simplón. Recuerda el carácter de la Lisa de “Los Simpson”.

La cinta comienza con el nacimiento de Matilda. Una voz desconocida nos va explicando los progresos de esta niña prodigio. Nos cuenta, por ejemplo, que “al cumplir los dos años Matida ya había aprendido lo que la mayoría de la gente aprende a los treinta: A cuidar de si misma

La relación de Matilda con la lectura es patente, sobretodo, en la primera media hora de la cinta. En una de las escenas la voz en off explica que “Al cumplir los cuatro años, Matilda ya se había leído todas las revistas de la casa. Una noche se armó de valor y pidió a su padre algo que deseaba desesperadamente”
– ¿Un libro? ¿para qué quieres un libro?
– Para leer.
– ¿Leer? ¿para qué quieres leer si tienes un televisor delante de tus narices? Un libro no te dará nada que no pueda darte un televisor.

Matilda no se resigna y busca un listín telefónico -en la época que se rodó la película el uso de internet no era habitual y se tenía que buscar la información en un directorio. Hay un plano corto en el que el dedo de la niña señala la dirección de la biblioteca púbica y vemos que también aparecen los teléfonos de las secciones (información, zona infantil, mostrador de préstamo, periódicos).

En la escena siguiente, Matilda va a la biblioteca que se nos presenta como un espacio enorme, como una catedral. Con la ayuda de unos planos contrapicados que magnifican el lugar, vemos a la bibliotecaria, la señorita Phelps – su nombre recuerda la palabra inglesa “help” (ayuda) – detrás de un frío mostrador, rodeada de paredes de mármol, altos techos y vidrieras, como si fuera un obispo a punto de una celebración. Podemos pensar que es una persona fría pero, en cambio, se muestra muy amable y cordial con la niña.matilda zona  infantil de la biblioteca

¿Los libros infantiles, por favor?
– Los encontrarás en esa sala de ahí – señala a su derecha – ¿quieres que te elija uno que tenga muchos dibujos?
– No, gracias. Puedo arreglarme por mi misma.

Matilda se acerca a la zona de literatura infantil. Es un espacio muy acogedor -nos recuerda la librería “la Tienda de la Esquina” de la película Tienes un email– alegre, con murales en las paredes, algún juguete, buena iluminación, más vidrieras, libros abiertos, estanterías a la altura de los niños y una butaca para sentarse a leer cómodamente.

A partir de ese día, cuando su madre se va al bingo, Matilda camina diez manzanas hasta la biblioteca y devora un libro tras otro. Cuando termina de leer todos los libros infantiles empieza a rondar alguna otra cosa. La señora Phelps, que ha estado observándola durante varias semanas, le ofrece a Matilda una valiosa información bibliotecaria. Es una escena extraordinaria en la que se las ve a las dos andando por el pasillo central (como si fueran dos edades de la misma persona) y mientras la cámara se aleja ofreciéndonos un plano general con las dos enormes estanterías centrales, de nueve niveles de altura, y personas en diversas mesas, consultando obras, mantienen la conversación siguiente:matilda en la biblioteca 5

– ¡Claro, pequeña! Teniendo un carnet de la biblioteca podrías llevarte los libros que más te gustaran a casa.
– Eso sería maravilloso.

Acto seguido vemos a Matilda arrastrando un carrito rojo, de cuatro ruedas, cargado de libros, entre los que podemos entrever algunos títulos: Kim de Rudyard Kipling, Lord Jim de Joseph Conrad, Los papeles póstumos del Club Pickwick de Charles matilda carrito con librosDickens, Lorna Doone del escritor inglés Richard Blackmore, etc. Mientras la niña avanza, decidida, con su carrito, la voz en off sentencia: Aquellos libros dieron a Matilda un mensaje esperanzador y reconfortante: No estaba sola.

matilda 3La segunda parte de la película se sitúa en la escuela, una escuela dirigida por la pérfida Agatha Trunchbull, un personaje siniestro que atemoriza a los alumnos y los castiga encerrándolos en un cuarto espantoso al que llaman “el asfixiadero”. Sus métodos pedagógicos se basan en la intimidación. Allí, Matilda descubrirá que tiene poderes telequinéticos y comparte este secreto con su dulce profesora, la señorita Honey.
Se suceden momentos divertidos y la trama avanza hacia un desenlace feliz.

La película, recomendable, es una buena adaptación de la novela, especialmente la primera parte porque en la segunda incluyen algunas escenas de relleno (persecuciones, acción) para alcanzar el metraje habitual. Destacamos que se centre en un personaje femenino, la niña Matilda, y que aparezca una sección infantil, algo bastante difícil de ver en el cine.

portadamibiblioteca14 L’escrit que has llegit forma part de la sèrie d’articles sobre biblioteques de pel·lícula que venim escrivint per a la revista MiBiblioteca. Aquest correspon al número 40 (hivern 2015). Pots llegir el sumari AQUÍ

L’article, tal com surt a la revista, aquí

Us deixo el vídeo de l’escena que comentem més amunt.

 

FBI contra el imperio del crimen

cartel de la películaEn las primeras cintas americanas habladas, allá por los años 30, se solía representar a las bibliotecarias como una especie de institutrices victorianas, pulcras, discretas y profesionales. Elegían para este papel a actrices bellísimas como Carold Lombard o Vera Miles, la protagonista del film que comentamos en este número.
Con el tiempo se pasó al estereotipo de bibliotecaria madura con moño y gafas. A veces incluso la imagen se acompañaba de un carácter agrio. Sólo en algunos filmes infantiles, las viejas gruñonas empezaron a ser substituidas por bibliotecarias “hadas”, solteras que esperan la llegada del príncipe que las rescate de su triste y monótona vida.
Poco a poco, el abanico se fue abriendo y aparecieron todo tipo de bibliotecarias. Algunas, inteligentes y divertidas como Katharine Hepburn en Su otra esposa, donde representa a una mujer de gran memoria, que tiene a su cargo los archivos de una importante cadena televisiva. También hubo bibliotecarias objeto de deseo, viajeras, solitarias que viven sus propias aventuras interiores, detectives, etc. La biblioteca se convirtió en un espacio bastante común, como podían ser las estaciones de tren o las oficinas de correos, por ejemplo.
FBI contra el imperio del crimen se estrenó en el año 1959 y pretendía ser fiel – está basada en hechos reales – al origen y posterior actividad de este organismo que J. E. Hoover fundó para combatir las amenazas a las que se enfrentaban los EUA, especialmente el comunismo. Ésa era su principal preocupación, más allá de los linchamientos que aún ocurrían en los Estados del sur, las actuaciones impunes de las mafias o la segregación racial que sufría la comunidad negra.
La película hace un recorrido por la vida de John Michael “Chip” Hardesty (interpretado por James Stewart). Comienza con una voz en off que cuenta un atentado con bomba en un avión, mientras en la pantalla vamos viendo la secuencia. A continuación se ve un Hardesty, ya mayor, relatando su historia como agente del FBI durante una conferencia que sirve para ir conociendo los episodios de su vida que corren en paralelo con la gestación del FBI.james stewart
De forma retrospectiva, nos va narrando como se vio involucrado en la lucha contra diversos delincuentes, algunos tan conocidos como Bonnie y Clyde o John Dillinger y se cuentan los momentos claves del FBI: la autorización para el uso de armas, la lucha contra el Ku Klux Klan y diversos casos sonados de espionaje.
El personaje femenino es Lucy Ann Ballard (interpretado por Vera Miles, más conocida por la película Psicosis), una bibliotecaria enamorada de Hardesty, con quien finalmente se casa con la esperanza que deje el FBI. No lo consigue, y los acontecimientos la llevan a dejar su empleo y cambiar de domicilio en diversas ocasiones. La vida de Lucy es la de una ama de casa ejemplar, que cuida de sus hijos y se preocupa por su marido.

La primera aparición de Lucy es en la biblioteca de Knoxville, Tennessee, en la que trabaja. Se la ve, junto a otra bibliotecaria, en su mesa. Es una biblioteca pequeña, ordenada, toda ella de madera, con un ventilador de aspas girando en el techo y cuatro personas sentadas leyendo o escribiendo.biblioteca
Hardesty entra y se acerca con dos libros en la mano que entrega a Lucy. Ella los revisa, los tampona y los aparta. A continuación él le acerca un papel al tiempo que pregunta:
-¿Quisiera saber si tiene este libro?
-Debe de estar en la sección de policíacas, lo miro – responde la bibliotecaria.
Él la sigue entre los pasillos solitarios hasta la sección más apartada. Allí, entre los anaqueles, se miran, se acercan, se abrazan y se besan (mientras empieza a sonar música de violines). Mantienen el siguiente diálogo:
-Pero, cariño, cada día no puede ser, se van a dar cuenta. No eres capaz de leer a esa velocidad.
-Eso no debe preocuparte. Escojo siempre libros que tengan un tipo de letra grande.
Lucy se retira hacia atrás y se golpea accidentalmente la cabeza con un libro.
– Tengo la impresión de que será necesario agrandar esto, queda un poco estrecho. Y, además, besarse aquí en medio de historias de asesinatos no resulta nada romántico.
– ¿Puedes sugerir algo mejor?
– -Pues a mí me parece que sí. Por eso he venido a verte. Lucy, creo que deberíamos casarnos.
– ¿Casarnos? ¿Ahora mismo?
– ¡Oh, no! Mañana, por ejemplo, digo yo.
– Pero, Chip, estás loco. ¡No se puede contraer matrimonio como quien toma un bocadillo!
– ¿Por qué no, si se tiene hambre? Nosotros nos queremos.
– Pero, ¿por qué mañana?
– -Verás… es que me han ordenado que me presente en Washington el día 29.
Sigue la secuencia citada en que ambos discuten porque Lucy le pide a Chip que abandone el FBI a lo cual, inicialmente, accede, aunque la visita a Washington le deparará un nuevo horizonte.

FBI2La cinta, vista ahora, cincuenta y cinco años más tarde, nos parece excesivamente larga y con un mensaje demasiado explícito, un ejercicio de ficción patriótica. La salva la interpretación de James Stewart y la escena en la biblioteca.

L’escrit que has llegit forma part de la sèrie d’articles sobre biblioteques de pel·lícula que venim escrivint per a la revista MiBiblioteca. Aquest correspon al número 39 (tardor 2014). Pots llegir el sumari AQUÍ.

Us deixo el vídeo de l’escena que comentem més amunt.

 

Els caçafantasmes

Los_Cazafantasmas_-_cartelPot el disbarat assaltar el temple del saber? és una de les preguntes que serveixen d’introducció al divertit assaig d’Eduardo Fernández (Soldados de cerca de un tal Salamina) en el qual recull una infinitat d’anècdotes viscudes en primera persona a la llibreria on treballa. Fernández deixa constància de nombroses situacions que passen al lloc que considera “un recinte màgic: un lloc on impera el silenci, el recolliment i els murmuris, amb parets adornades amb tones de silenciós paper on habiten els més profunds secrets del coneixement i el saber…”.

Si canviem “llibreria” per “biblioteca” crec que podríem reconèixer molts dels comentaris i despropòsits que s’expliquen en l’esmentat llibre i que, amb més freqüència de la desitjada, també passen a les biblioteques. Són equívocs i situacions absurdes que ens deixen bocabadats però que hauríem de considerar-les com una cosa “normal” i entomar-les amb sentit de l’humor.

bean_libraryEl cinema també recull alguns moments hilarants protagonitzats pels personatges que habiten a les biblioteques. Per exemple, a The library (Mister Bean a la biblioteca ) Rowan Atkinson visita una biblioteca de llibres rars, en la que cal usar guants per manejar els llibres i on el veiem destrossant un exemplar molt valuós amb un cúter. La seva simple presència del personatge en aquest lloc i les barbaritats que li veiem fer ens provoca una riallada contínua. Cinta no apta per a bibliotecaris sensibles.

indiana jones el bibliotecario Els bibliotecaris tampoc queden impunes de la broma cinèfila. Hi ha una escena molt coneguda de la pel·lícula Indiana Jones i el temple maleït en què el protagonista (Harrison Ford) cerca en una antiga església de Venècia, reconvertida en biblioteca, alguna pista per trobar el Sant Grial. Mentre en un racó de la sala està el bibliotecari estampant segells sobre els llibres, Indiana Jones ha de foradar el terra i per no fer-se notar colpeja a l’uníson, cosa que produeix un gag molt efectiu que rebaixa la tensió del moment.

De vegades, pregunto als bibliotecaris sobre les pel·lícules que recorden en les que aparegui una biblioteca i molts d’ells citen com un moment memorable les primeres escenes de Els caçafantasmes, un dels films més taquillers de la dècada dels vuitanta.
Ghostbusters-nypl-1984-LA-4Es tracta d’un film que narra les peripècies de tres inadaptats parapsicòlegs que són expulsats de la Universitat i formen la seva pròpia empresa, especialitzada en capturar fantasmes. Tenen cert èxit perquè un augment de l’activitat paranormal a la ciutat de Nova York els porta a fer diverses captures de fantasmes, la primera de les quals es produeix en un hotel. Aquest primer fantasma, verd amb aspecte de ceba, és dipositat en una “unitat de contenció”, a la seva oficina, situada en una antiga estació de bombers. A partir d’aquest moment, altres ciutadans reclamen els seus serveis.

La pel·li conté dues seqüències molt divertides situades a la biblioteca pública de Nova York, la de la Cinquena avinguda.

Una comença amb un pla exterior de la biblioteca per passar a continuació a l’ interior de l’edifici amb la càmera seguint a la bibliotecària que recull els llibres deixats sobre les taules mentre els diposita en un carro. Un plànol panoràmic ens mostra l’aspecte magnífic d’aquest espai. A la següent escena, la bibliotecària baixa al magatzem que hi ha a la planta inferior i va deixant els llibres als prestatges corresponents, aliena al moviment de diversos volums juganers que, volant, es canvien de lloc. Quan passa per davant dels fitxers, aquests es van obrint i les fitxes surten volant, a milers. En aquest moment la dona es gira, veu el que està passant i fuig espantada. Recorre el laberint de prestatgeries fins que, finalment, en un atac de pànic, es troba amb el fantasma, crida i es desmaia. El moviment de la càmera i, sobretot, el joc de llums i ombres ens permeten apreciar com és aquest magatzem. Fi de la seqüència. A continuació apareix el títol de la pel·lícula amb l’inoblidable logo (tan popular com la llengua dels Stones o la poma d’Apple) i sona l’enganxosa cançó que tots reconeixem.

Ghostbusters-nypl-1984-LA-1L’altra seqüència genial succeeix quan els tres caçafantasmes van a veure què hi ha de cert en la història. Al passadís central, un bibliotecari s’acosta i els demana que siguin discrets, mentre van caminant cap a on què es troba la commocionada bibliotecària que els comenta que “no recordo que tingués cames però segur que tenia braços perquè va intentar agafar-me”.

Els tres caçafantasmes baixen al magatzem, proveïts d’una filmadora i un detector d’ones iòniques. Recorren els passadissos, observen els efectes de l’acció del fantasma (un amuntegament simètric de llibres, residus ectoplasmàtics, sons) fins que ells també veuen la fantasma, la qual està llegint i es tomba cap a ells fent el signe de silenci. Però com és el seu primer cas, no estan preparats per al que els espera. La seqüència acaba amb els tres personatges fugint cames ajudeu-me.
ghostbusters biblioteca1A destacar moltes frases absurdes del tipus “Si la taxa d’ionització és constant per a tots els ens ectoplasmáticos podríem rebentar uns caps. En un sentit espiritual “.

L’article (libros voladores en la biblioteca de Nueva York) forma part de la sèrie d’articles sobre biblioteques de pel·lícula que venim escrivint per a la revista MiBiblioteca. Aquest correspon al número 36 (hivern 2014).
En aquest mateix número hi ha un article molt curiós sobre la Biblioteca Duc August de Wolfenbüttel (Alemanya).
Us deixo el vídeo de l’escena que comentem més amunt.

Cadena perpètua

cadena_perpetua carátulaCircula una llegenda que insinua que un dels llocs on més es llegeix és a les presons. Imagino que té a veure amb la quantitat d’hores mortes que els reclusos disposen i la idea subjacent que la biblioteca és un espai ideal per a l’evasió mental.
Fa un parell d’anys, l’Observatorio de la lectura y el libro va fer un estudi exhaustiu sobre la situació de les biblioteques penitenciàries a Espanya. Es van analitzar 68 centres penitenciaris i el resultat es va recollir en un interessant document que mostra el lamentable estat general d’aquests serveis, tant pel que fa a l’adquisició de fons, com pel que fa a sales de lectura. S’assenyala que no hi ha personal bibliotecari que gestioni el servei ( excepte a Catalunya ) i els que se n’encarreguen tenen moltes limitacions, el pressupost per mantenir actualitzades les col•leccions és mínim i són escasses les inversions en les instal•lacions.

En general, al cinema, dins del gènere penitenciari, no apareixen les biblioteques. En els bons films com Celda 211, el hombre de Alcatraz, Evasión o victoria, o La milla verde, entre altres, no hi ha seqüències significatives situades en aquest espai. L’excepció la presenta l’extraordinària pel·lícula Cadena perpetua.

La pel·li està basada en un relat de Stephen King, titulat Rita Hayworth i la redempció de Shawshank, i és, sobretot, un cant a l’esperança. Narra l’estada a la presó d’un home de bona posició social, vicepresident d’un banc, que és empresonat acusat injustament d’assassinar la seva dona i al seu amant. L’acció se situa a la presó de Shawshank, considerada de màxima seguretat. Allà, el banquer Andy Dufresne (Tim Robins) passarà vint anys en els quals fa amistat amb un altre pres, també condemnat a cadena perpètua, anomenat Red (Morgan Freeman) qui és qui, veu en off, va explicant la història.

biblioteca de la prisiónLa pel·lícula ens explica la vida a la presó i ho fa amb escenes dures, situacions reals que combinen moments dramàtics (abusos físics, corrupteles diverses dels funcionaris, suïcidis) amb altres de més agradables com l’escena en què el protagonista es cola a la sala de megafonia i envia l’aire de la presó una ària de Mozart, de les noces de Fígaro).

La pel·lícula està ben traçada i tots els elements físics que hi apareixen troben el seu punt de comprensió en un final on tot encaixa (el martell de gemmes, la identitat falsa, la corda de dos metres i els cartells de les artistes de cinema que pengen a la paret de la seva cel·la que, a més a més, ens indiquen el pas del temps, des Rita Hayworth, fins Raquel Welch passant per Marilyn Monroe).
La pel·lícula ens parla també de perseverança, encarnada en la figura del personatge principal i simbolitzada per la seva lluita constant en aconseguir una bona biblioteca per als reclusos. La seva idea és convertir un espai abandonat en un refugi, un recurs per als presos, que els ajudi a passar la monotonia d’uns dies grisos, els diverteixi i els obri finestres a la imaginació. La biblioteca representa la llibertat, una llibertat mental diferent de la presó física dels seus cossos.

el patio de la prisiónL’Andy ho aconsegueix. Escriu una carta setmanal al Senat, durant sis anys, fins que finalment els seus precs tenen resposta. I el que era una vella i humida sala de llibres es converteix en un espai agradable, on hi ha qui apren a llegir, i on es produeixen escenes divertides , com la de la classificació de les novetats que els han arribat. Comença amb la veu de Morgan Freeman, mentre extreuen els llibres de les caixes. Diu així:

L’Andy ens va tornar a sorprendre amb el partit que li va treure als 500 dòlars anuals que li va assignar el Senat. Va contactar amb clubs de lectors, amb associacions benèfiques, comprava llibres de saldo al pes…
– L’illa del tresor. Robert Louis …
– Stevenson. Ficció, aventura. Què més?
– Jo tinc … Automecànica i Plastilina.
– Tècnica i passatemps, al costat d’Educació.
– El comte de Montecristo, per Alexandre Demés.
– Demés? Dumas! Saps de què va? T’agradarà, parla d’una fugida.
– Llavors posa-ho a Educació, també.
Els altres ajudàvem en el que fos, però l’any que van assassinar en Kennedy havia transformat una vella biblioteca que feia pudor en la millor biblioteca carcerària de Nova Anglaterra.

La cinta, nominada a set premis Oscar, no va obtenir el reconeixement general fins que es va comercialitzar en vídeo domèstic. Avui és una cinta de culte i a Mansfield (Ohio) s’organitzen visites als escenaris on es va rodar. Es pot visitar la presó, l’hostal, la sala del tribunal on es va jutjar l’Andy, el banc del parc en què un altre col·laborador d’Andy, James Whitmore, àlies Brooks, donava de menjar als coloms quan va ser alliberat i, sobretot -visita obligada – el vell roure que apareix, imponent, al final de la pel·lícula.

PORTADA-Mi-biblioteca-35L’article sobre la pel·lícula forma part de la sèrie d’articles sobre biblioteques de pel·lícula que venim escrivint per a la revista MiBiblioteca. Aquest correspon al número 35 (tardor 2013).

En aquest mateix número hi ha un article sobre l’exposició que vam realitzar el curs anterior a l’escola i que l’hem titulat Canciones, cuentos y cacahuetes.

Us deixo el vídeo de l’escena que comentem més amunt (en versió original).

El tren de las 4:50

cartel originalCinta anglesa rodada per George Pollock l’any 1961.

Al cinema, com a la vida real, la visió d’un bibliotecari home és poc freqüent. La proporció és d’un a cinc, respecte a les bibliotecàries dones. La majoria de les vegades sol tenir una imatge poc agraciada i es presenta com una persona despistada, malhumorada i lluny del que es pot considerar un heroi. Només cal recordar el bibliotecari anodí d’Indiana Jones i l’última croada.

Una de les poques pel·lícules en que el bibliotecari presenta un aspecte diferent és El tren de les 4:50. Aquí ens trobem amb un anglès elegantment vestit, gran lector de novel·les de detectius i que s’implica en la resolució d’un cas.

El tren de les 4:50 està basat en una novel·la d’Agatha Christie – Paddington 4,50 – i és una pel·lícula de misteri protagonitzada per la senyoreta Marple, la soltera que resol assassinats.

L’acció s’inicia quan la senyoreta Marple viatja en tren i, per una via paral·lela, veu com en el compartiment d’un dels vagons del tren adjacent es produeix l’estrangulament d’una dona jove.

El tren de les 4:50 és una pel·lícula feta amb afecte, una petita joia amb una fotografia en blanc i negre excel·lent i uns plànols panoràmics realment imaginatius.
L’article on comentem l’escena que se situa a la biblioteca del poble de la  pel·lícula “el tren de las 4.50” forma part de la sèrie d’articles sobre biblioteques de pel·lícula que venim escrivint per a la revista MiBiblioteca. Aquest correspon al número 33 (primavera 2013). El podeu llegir entrant a la secció “de pel·lícula” o clicant AQUÍ

El trailer oficial és el següent:

I l’escena que comentem la podeu veure en versió anglesa a partir del minut 7:00 del següent vídeo:
http://www.dailymotion.com/video/x6tqe2_miss-marple-a-christie-s-murder-she_shortfilms#.UYAIXkquzGM

La búsqueda de nuestro pasado en la biblioteca

Article on comentem la pel·lícula “la luz prodigiosa”. Forma part de la sèrie de’articles sobre biblioteques de pel·lícula que venim comentant a la revista MiBiblioteca. Aquest correspon al número 31 (tardor 2012). El podeu llegir entrant a la secció “De pel·lícula” o clicant AQUÍ.

L’escena que comentem la trobareu a partir dels 2:30